De acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de personas que consumen tabaco en el mundo ha disminuido en los últimos años, pasando de 1.380 millones en el año 2000 a 1.200 millones en 2024. Esto representa una reducción significativa, impulsada por políticas de control del tabaco y campañas de salud pública implementadas por diversos países. Sin embargo, el problema sigue siendo grave, ya que aproximadamente uno de cada cinco adultos continúa utilizando productos de tabaco, lo que provoca millones de muertes prevenibles cada año.
El informe también advierte sobre el crecimiento del uso de cigarrillos electrónicos y otros productos de nicotina. Actualmente, más de 100 millones de personas utilizan estos dispositivos, incluyendo al menos 15 millones de adolescentes entre 13 y 15 años. La OMS señala que estos productos se promocionan como alternativas menos dañinas, pero en realidad pueden fomentar la adicción a la nicotina desde edades tempranas.
En cuanto a las tendencias por género, las mujeres han reducido su consumo de tabaco más rápidamente que los hombres. Mientras que la prevalencia en mujeres bajó significativamente entre 2010 y 2024, la mayoría de los consumidores de tabaco en el mundo siguen siendo hombres, con cerca de mil millones de usuarios.
El informe también muestra diferencias regionales importantes. África presenta la menor prevalencia de consumo, mientras que Europa mantiene los niveles más altos. En América se ha logrado una reducción considerable, aunque algunos países todavía enfrentan retos en el control del tabaquismo.
Ante este panorama, la OMS pide a los gobiernos fortalecer las políticas de control del tabaco, regular los nuevos productos de nicotina, aumentar los impuestos al tabaco, limitar la publicidad y ampliar los programas de apoyo para dejar de fumar, con el objetivo de reducir aún más el impacto del tabaquismo en la salud mundial.
