Día Mundial sin Tabaco en México: más de 80 mil niños de 10 y 11 años fuman diariamente

Freepik (2026).

Día Mundial sin Tabaco en México: más de 80 mil niños de 10 y 11 años fuman diariamente
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En el marco del Día Mundial sin Tabaco, los patrones de consumo entre adolescentes en México muestran cifras alarmantes, especialmente entre menores de edad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, el 4.6% de los adolescentes mexicanos se declaró fumador activo, mientras que un 3.7% afirmó haber fumado en el pasado.

El informe también señala que el 2.6% de los adolescentes utiliza cigarrillos electrónicos, una modalidad que ha ganado popularidad en los últimos años y que representa un nuevo reto para las políticas de prevención, debido a la percepción errónea de que su consumo es menos dañino.

Uno de los hallazgos más relevantes es la relación entre el acceso a servicios de salud y el consumo de tabaco. Los adolescentes de entre 15 y 19 años afiliados a servicios de salud presentan un 20% menos de probabilidad de fumar en comparación con aquellos que no cuentan con esta afiliación, lo que evidencia la importancia de la atención preventiva y la información oportuna.

La ubicación geográfica también influye en los niveles de consumo. En zonas urbanas, la prevalencia de adolescentes fumadores alcanza el 6.5%, mientras que en áreas rurales se reduce al 2.3%. Estas diferencias reflejan desigualdades en el acceso a programas de prevención, recursos educativos y campañas de concientización, que suelen concentrarse en las ciudades.

Otro dato que genera especial preocupación es la edad de inicio. Aunque el promedio para comenzar a fumar se sitúa en los 15 años, el consumo en edades más tempranas es significativo. Se estima que alrededor de 86 mil menores de quinto y sexto grado de primaria, entre 10 y 11 años, fuman diariamente en el país, lo que subraya la urgencia de implementar estrategias preventivas desde la infancia.

El consumo de cigarrillos saborizados, en particular aquellos con cápsulas de sabores frutales, ha aumentado entre los adolescentes. Estos productos, diseñados para hacer más atractivo el tabaco, representan un desafío adicional para la salud pública y para la regulación del mercado, al facilitar la iniciación temprana y la dependencia a la nicotina.

Especialistas coinciden en que estos datos evidencian la necesidad de reforzar las políticas de prevención, ampliar el acceso a servicios de salud y desarrollar campañas educativas dirigidas a niños y adolescentes, con el objetivo de frenar el inicio temprano del consumo de tabaco en México.