De acuerdo con el psicólogo Hugo Sánchez Castillo, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, en México 9 de cada 10 niños y adolescentes juegan videojuegos, pero solo el 9% de estos tienen fines educativos. La mayoría son de entretenimiento, y apenas el 1% se usa con fines terapéuticos o cognitivos.
El especialista alertó sobre un grave riesgo: cárteles del narcotráfico están utilizando videojuegos como Free Fire para reclutar a menores de edad. Estos títulos, que presentan escenarios de combate y permiten interacción entre jugadores, se han convertido en canales para establecer contacto directo con niños y adolescentes, especialmente durante la madrugada, cuando suelen estar más activos en línea.
¿Cómo los reclutan?
El modus operandi incluye:
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Invitaciones de amistad en redes sociales o dentro del mismo videojuego
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Falsas promesas de dinero fácil
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Amenazas directas
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Persuasión por parte de otros menores ya reclutados
El Cártel de Sinaloa, CJNG, Cártel del Noreste y Cártel de Juárez son algunos de los grupos identificados en esta práctica. Los menores entre 6 y 12 años son usados para halconeo, mensajería o transporte de droga, mientras que los adolescentes de 13 a 17 años son utilizados en extorsión telefónica, narcomenudeo y actividades violentas.
¿Por qué prefieren juegos violentos?
Sánchez Castillo explica que los adolescentes buscan emular la vida adulta, y encuentran en los videojuegos para mayores de edad una forma rápida de acceder a ese mundo. En contraste, los niños más pequeños se sienten más atraídos por personajes simples y mecánicas de juego básicas, acorde a su desarrollo neurológico.
Clasificación de los videojuegos:
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EC (Early Childhood): Para niños pequeños
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E (Everyone): Para todas las edades
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T (Teen): Para adolescentes
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M (Mature): Para mayores de 17 años, incluye violencia o contenido sexual
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AO (Adults Only): Solo para adultos, con violencia extrema o desnudez
El académico hizo un llamado urgente a padres, maestros y autoridades a supervisar los contenidos que consumen los menores, ya que el acceso a videojuegos violentos es gratuito y está a un clic de distancia en tiendas digitales como Play Store o App Store. La prevención, advierte, comienza en casa y con una adecuada educación digital.
