Sanidad advierte que los estupefacientes son altamente peligrosos y pueden llevarse una vida en el primer o segundo uso.

Sanidad advierte que los estupefacientes son altamente peligrosos y pueden llevarse una vida en el primer o segundo uso.

La última generación se reparte por toda la geografía española, desde Murcia la Guardia Civil se incautó en mayo de 10.000 dosis de GHB y GBL, un ácido que ejerce de falso éxtasis y fulmina velozmente el hígado hasta Bizkaia, donde dos británicos fueron detenidos el año pasado en Leioa por fabricar compuestos psicoactivos y distribuirlos a través del servicio postal o de mensajerías. Este último caso resulta paradigmático. Revela una de las estructuras más comunes del narcotráfico de sustancias de síntesis: un puñado de individuos con conocimientos de química, un instrumental relativamente elemental y una nave para albergar la cocina del infierno. En su caso daban salida por correo a la mercancía, disimulada como si fueran otros productos. También, una práctica habitual.En cantidades pequeñas, la rutina consiste en hacer pasar estos compuestos por artículos inocuos, como sales de baño. Internet funciona como vía de contacto: hay informes de hace un lustro que ya contabilizaban unas 400 web y casi 700 tiendas donde era posible comprarlos en la denominada red profunda. Sin embargo, este canal no es el principal. Nos preocupa más que en un determinado lugar vinculado al ocio nocturno haya una persona que esté vendiendo estas drogas sin saber siquiera lo que vende. O sabiéndolo, pero sin decírselo a su comprador, señala Francisco Babín. De ahí a Urgencias hay un paso.

En realidad, el consumo de narcóticos sintéticos se encuentra a años luz del alcohol, la marihuana y la cocaína, las tres drogas de cabecera en España. La alerta reside en su capacidad letal. Es sabido que cualquier droga mata.