Existe una relación entre los altos niveles de uso de las redes sociales y los síntomas de depresión y ansiedad, al grado de que las y los adolescentes pueden llegar a sentir molestias por el simple hecho no poder iniciar sesión en alguna red social o por que se les retire el teléfono celular.
A continuación, se dan algunos consejos que pueden ayudar a las personas de entre 12 y 17 años a no caer en una adicción en redes sociales o a salir de esta:
Limitar las notificaciones. Las empresas trasnacionales dueñas de estas redes sociales buscan que los usuarios siempre estén al pendiente de lo que se publica para crear adicción y así incrementar el consumo. Por eso a veces lo mejor es limitar las notificaciones e incluso desactivarlas.
Establecer un horario para revisar las redes. De esta manera no ocuparán un tiempo excesivo de la vida, ni momentos importantes como el sueño, la comida o estar con la familia.
Aprender sobre su funcionamiento. Investigar cómo funcionan las redes sociales, quién las controla, para qué sirven y para qué no, así como las limitaciones que tienen. Este conocimiento ayuda a las personas adolescentes a dejar los excesos y utilizar mejor este tipo de plataformas.
Acudir con especialistas. Como con cualquier adicción, si no se puede controlar el uso de estas plataformas, lo mejor será buscar ayuda con las y los profesionales de la salud mental.
En el año 2020 se dio un crecimiento significativo del uso de las redes sociales, justificado en su mayor parte por el aumento de la educación y el trabajo online, y por las restricciones de movilidad que se impusieron por la pandemia del Covid 19
Lo anterior provocó que las y los adolescentes se sumieran en un gran aislamiento y tuvieran dificultades para volver a socializar luego de la pandemia, que ocasionó ataques de pánico y ansiedad social cuando lo intentaban.
La red social que más utilizan las personas de entre 12 y 17 años es Tik Tok, seguida de Facebook y Snapchat. Se vuelve importante saber cuales son las particularidades de cada red para tratar de manera más puntual las adicciones que provocan estos espacios socio digitales.