te hablamos de las adicciones

Testimonio personal sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada

Testimonio personal sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada

Soy una mujer, ya entrada en la veintena, que ha podido estudiar lo que ha querido y ha tenido el apoyo de sus familiares en todo momento cuando decidió convertirse en artista. Tengo una actitud muy positiva y me agrada ayudar a los demás siempre que puedo. Sin embargo, ser alegre y contar con la presencia de grandes personas en mi círculo cercano no me ha impedido tener ansiedad. En este caso, sufro lo que se denomina como Trastorno de Ansiedad Generalizado (TAG).

VER MÁS
¿Qué es la Ayahuasca? Efectos y riesgos de esta droga natural

¿Qué es la Ayahuasca? Efectos y riesgos de esta droga natural

Nota: la experiencia que vas a leer a continuación es completamente real. Se han omitido los nombres propios de los participantes por mantener su privacidad. Meto en la mochila una manta y una almohada, me han dicho que es todo lo que voy a necesitar. Salgo de Madrid por una carretera que va hacia el norte, hace un rato que ha anochecido y un cuarto de hora después, frente a una verja verde, la voz del navegador me indica que he llegado a mi destino, que no es otro que mi primera ceremonia de consumo de ayahuasca. Y creo que no va a ser la última. Pero no adelantemos acontecimientos. La ayahuasca es una medicina tradicional utilizada por los chamanes del Amazonas desde tiempos ancestrales, y hace relativamente pocos años que salió de la selva para ponerse de moda en EEUU y Europa, especialmente en España. Se elabora a través de la decocción de una liana que crece en la selva (la ayahuasca, de la que el brebaje toma su nombre), junto a las hojas de otra planta, la chacruna. El resultado es una poción con un fuerte poder alucinógeno y, para muchos de sus defensores, sanador. Al entrar en el cuerpo, la sustancia produce entre otros efectos alteraciones en la percepción y la cognición que permiten abrir determinadas puertas que nuestro cerebro tenía cerradas, en la mayoría de los casos como mecanismo de autodefensa. A lo largo de nuestras vidas, vamos acumulando traumas y experiencias conflictivas, muchas de las cuales nuestra parte consciente esconde debajo de la alfombra como si nunca hubiesen existido, de forma que no tengamos que vivir con ese dolor. Lo que ocurre es que siguen ahí, condicionando sin saberlo muchos aspectos de nuestra existencia, de nuestra relación con los demás y con nosotros mismos.

VER MÁS

MI PRIMERA CITA CON LA MAYOR DE LAS REINAS Y EL FOLLETEO CON DESCONOCIDOS La primera vez que probé la metanfetamina fue con 22 años en el 2015, un vecino me insistía casi cada fin de semana a que fuera a una chill que organizaba en su casa. Nunca antes había participado en una, me había montado juergas pero con colegas. Ese año fue justo cuando el chemsex estaba en auge en España, casualmente después de que varios medios de comunicación se hicieran eco del documental Chemsex de Vice con títulos tipo “Gais, sexo y drogas. Una moda peligrosa” y, aunque no sea una moda, los chills se multiplicaron. Si no habéis visto el documental, os lo recomiendo si queréis conocer una pequeña parte de la realidad del follar con drogas, la más extrema y problemática.

VER MÁS
Trastornos de ansiedad

Trastornos de ansiedad

Testimonio de trastorno de ansiedad y agorafobia. Mi relación con la ansiedad se remonta a hace varios años. Y ahora que vuelvo la vista atrás, me doy cuenta de que empezó mucho antes de saber que lo que tenía era ansiedad. Que si estoy estresada, que si es preocupación por el trabajo, que si es solo cansancio… durante mucho tiempo intenté ignorar los avisos que mi cuerpo y mi mente me mandaban. Durante semanas o meses parecía estar bien, pero de pronto volvía la sensación de presión en el pecho, los pensamientos negativos, las largas noches de insomnio… Pasé así mucho tiempo, evitando e ignorando, hasta que un día me explotó todo. Fue una tarde cualquiera volviendo del trabajo, había pasado unos días con estrés, pero nada fuera de lo normal; iba en el tren pensando en cosas del trabajo, casi llegando a la estación en la que tenía que bajarme cuando de pronto noté que mi corazón comenzaba a latir tan fuerte y tan deprisa que lo notaba por todo el cuerpo, la vista se me nubló y casi no podía respirar. Mi mayor preocupación en ese momento fue que no se enterara nadie de lo que me estaba pasando (¡qué tontería!), así que salí corriendo y me quedé en la puerta esperando a que el tren llegara a la estación y poder huir de allí.

VER MÁS