La mujer es más compulsiva en sus compras
Una investigación reciente publicada en Global Conference on Business and Finance Proceedings (2015), determina que las mujeres adoptan una actitud más compulsiva en el momento de realizar compras innecesarias, y sienten emociones más intensas en comparación a los hombres.
Emil Kraepelin, psiquiatra alemán, corroboró la misma conclusión, entre el 80% y 92% de los casos analizados se dan en mujeres que rondan los 30 años de edad.
Las mujeres tienden a realizar compras compulsivas en relación a la moda, ropa, zapatos y complementos y los escasos hombres que padecen esta necesidad son más propensos a gastar su dinero en aparatos electrónicos y en nuevas tecnologías.
Vivimos en una sociedad consumista por naturaleza y materialista
Es indudable que el consumismo en época de Navidad aumenta de manera considerable. En el mercado existe una enorme variedad de productos expuestos a la vista del público, siendo objeto de deseo de miles de consumidores que pasan por delante de tiendas rebosantes de artículos.
En cambio, aunque el consumidor medio tiene un contacto visual constante con estos productos, no cuenta con las comodidades financieras necesarias para obtenerlos.
Esto puede originar ansiedad, sensación de fracaso y afectar a nuestra salud mental, además de alimentar la necesidad de lograr objetos y todo tipo de complementos de moda para distinguirse de las demás personas.
¿Cuál es el perfil psicológico de un comprador compulsivo, el que padece oniomanía?
Nos encontramos delante de trastorno psicológico, mental, no de un vicio.
Actualmente, no se describe este comportamiento como un trastorno reconocido, por lo que, quien lo padece es relegado a la categoría de “Trastorno del control de los impulsos no especificados”.
Por regla general, las personas que sufren oniomanía, reúnen criterios de otros trastornos, como los relacionados con el estado de ánimo, el abuso de sustancias, la ansiedad, e incluso también hay estudios que indican un vínculo alto con los desórdenes alimenticios.
Estudios pasados sobre este tema revelan cierta tendencia hereditaria; McElroy y su equipo descubrieron que, de 18 compradores compulsivos, 17 tenían un familiar con trastornos del estado de ánimo, 11 con abuso de sustancias, 3 que presentaban compras compulsivas y otros 3 con trastornos de ansiedad.
