La IA en las apuestas deportivas aumenta el riesgo de ludopatía entre los jóvenes

Freepik (2026).

La IA en las apuestas deportivas aumenta el riesgo de ludopatía entre los jóvenes
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El uso de aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) para preparar apuestas deportivas está creciendo entre los jóvenes y representa un nuevo riesgo en el desarrollo de la ludopatía. Estas herramientas, que procesan grandes volúmenes de datos deportivos para calcular probabilidades, pueden transmitir la idea errónea de que es posible ganar con mayor certeza.

Así lo advierte Luis Miguel Garay, director del área de Ciencias de la Computación y Tecnología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), quien señala que, aunque la IA puede analizar múltiples variables —como el rendimiento de los jugadores o posibles alineaciones—, sus predicciones siguen siendo solo cálculos probabilísticos. Factores imprevisibles como lesiones, decisiones arbitrales o jugadas inesperadas quedan fuera de su alcance.

Pese a ello, algunas aplicaciones se promocionan como sistemas casi infalibles, lo que resulta engañoso. Según el especialista, este tipo de tecnología refuerza el llamado “sesgo de control”, un fenómeno psicológico por el cual el jugador cree tener dominio racional sobre el azar y, como consecuencia, apuesta con mayor frecuencia.

Esta tendencia resulta especialmente preocupante entre los jóvenes, nativos digitales y principales usuarios de herramientas basadas en IA, quienes pueden minimizar los riesgos del juego y sentirse legitimados tecnológicamente para seguir apostando.

Aunque las casas de apuestas también utilizan IA y estadística para fijar probabilidades, cuentan con una ventaja adicional: el análisis de las tendencias de apuesta de los propios usuarios, lo que refuerza el principio de que “la banca siempre gana”.

Ante este escenario, los expertos subrayan la necesidad de actualizar las regulaciones sobre el juego y reforzar la educación digital. La IA, concluyen, es una herramienta avanzada de análisis de datos, pero no garantiza resultados ni elimina el riesgo inherente a las apuestas.