Estrés prolongado: el enemigo silencioso de tu salud

Imagen generada por IA: (Grok,2026).

Fuente original: Gutiérrez Alcalá, R. (2026, enero 29). Cuidado, el estrés prolongado tiene consecuencias…. Universidad Nacional Autónoma de México. Gaceta UNAM. https://www.gaceta.unam.mx/cuidado-el-estres-prolongado-tiene-consecuencias
Estrés prolongado: el enemigo silencioso de tu salud
Imagen generada por IA: (Grok,2026).

El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de presión, cambio o amenaza, y en dosis cortas puede incluso ser beneficioso, ayudando a mejorar el rendimiento y la capacidad de reacción. Sin embargo, cuando esta respuesta se mantiene de forma prolongada, se convierte en un riesgo importante para la salud.

En entornos urbanos como la Ciudad de México, donde factores como el tráfico, la contaminación y el ritmo acelerado de vida son constantes, el estrés se ha vuelto una condición cotidiana. Aunque no siempre es negativo, su exposición continua puede derivar en problemas como ansiedad, depresión, fatiga y enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.

A nivel biológico, el estrés prolongado mantiene elevados los niveles de cortisol, una hormona que prepara al cuerpo para responder ante el peligro. No obstante, cuando permanece activa por largos periodos, puede afectar funciones cognitivas como la memoria, la concentración y la atención, además de alterar el estado emocional, favoreciendo trastornos como la ansiedad o la depresión.

También existen repercusiones físicas importantes, como alteraciones en la presión arterial, problemas gastrointestinales, trastornos del sueño y afectaciones musculares. Incluso, la ansiedad derivada del estrés puede generar síntomas que se confunden con padecimientos más graves, como dolor en el pecho o dificultad para respirar.

Especialistas señalan que el estrés se vuelve problemático principalmente cuando es constante o cuando la capacidad del organismo para adaptarse se ve rebasada. Por ello, es fundamental aprender a identificar los factores que lo desencadenan, reconocer las reacciones personales y tomar acciones para mejorar el bienestar.

Entre las estrategias más recomendadas se encuentran la actividad física, la meditación, el acompañamiento psicológico y el uso de herramientas que ayuden a adaptarse mejor a las circunstancias. En definitiva, gestionar el estrés no solo mejora la calidad de vida, sino que también previene complicaciones graves en la salud a largo plazo.