El Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria, que se conmemora cada 2 de junio, es una iniciativa impulsada por pacientes, familias, profesionales de la salud y organizaciones sociales bajo el lema “Los TCA no pueden esperar”. Su objetivo principal es visibilizar estas enfermedades, informar a la sociedad y promover acciones concretas de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son patologías mentales graves, con influencia biológica, genética y social. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se caracterizan por comportamientos alimentarios anormales, distorsión de la imagen corporal y una preocupación excesiva por el peso y la comida. Estas conductas pueden deteriorar seriamente la salud física y mental, y en casos extremos, provocar la muerte.
Los TCA suelen manifestarse entre los 12 y 25 años, con mayor prevalencia en mujeres. En Argentina, distintos estudios indican una alta incidencia, ubicando al país entre los de mayor presencia de estos trastornos a nivel mundial. Durante la pandemia, los casos aumentaron notablemente, especialmente entre adolescentes y jóvenes, debido al aislamiento social y la falta de redes de contención.
Entre los trastornos más conocidos se encuentran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, así como otros diagnósticos emergentes como la vigorexia, la ortorexia y la diabulimia. La detección temprana es clave y puede lograrse a través de la observación de señales de alerta como la pérdida brusca de peso, el ejercicio excesivo, los vómitos autoprovocados o el uso indebido de fármacos.
La prevención y el tratamiento requieren un abordaje interdisciplinario, que incluya atención médica, psicológica y nutricional, además del acompañamiento familiar. En Argentina, la Ley N.º 26.396 garantiza la cobertura integral de estos tratamientos a través del sistema de salud público, obras sociales y prepagas, asegurando el acceso a la atención necesaria para la recuperación.
Visibilizar los TCA es un paso fundamental para romper el estigma, fomentar la consulta temprana y recordar que la salud mental también es una prioridad.
