UNO SE HABÍA fumado algún porro. Como Bill Clinton. Incluso se había tragado el humo. Como Barack Obama (y otros cuatro millones de personas en España). Pero no sabía nada del cannabis. Que se cultiva hace más de 4.000 años. Crece en todo el planeta. Se usó en medicina hasta bien entrado el siglo XX. La Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU (la biblia de la prohibición de drogas) lo situó en 1961 en el mismo nivel de peligrosidad que la heroína. Y se compone de un centenar de sustancias, los cannabinoides, la mayoría inexplorados por la ciencia. Décadas de estigmatización de esta planta han hecho que apenas se haya estudiado químicamente, al contrario que los opioides, cuyo uso medicinal se ha disparado en Estados Unidos, originando una cadena de adicciones, una epidemia (y una burbuja farmacéutica) que provoca 60.000 muertos al año. Más que la guerra de Vietnam.
Fuente :
https://elpais.com/elpais/2019/03/18/eps/1552929980_035433.html
