Señales de alarma
Detectar la adicción al cibersexo no es fácil, ya que por norma general, quien sufre la adicción niega el problema y miente si alguien intenta descubrir su adicción.
No obstante, existen algunas señales que pueden indicar que estamos ante una conducta adictiva, o abusiva, relacionada con el sexo por Internet:
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Alteraciones del estado de ánimo.
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Situaciones de aislamiento social. Abandono de las actividades de ocio habituales y búsqueda de la soledad.
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Aislamiento familiar. Abandono de las actividades que antes solían compartirse con la familia.
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Cambios en el patrón del sueño.
Características de las personas adictas al cibersexo
Las caracterísiticas personales que aumentan la vulnerabilidad a la adicción al cibersexo son las siguientes:
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Déficit de habilidades sociales.
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Baja autoestima.
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Estados emocionales negativos: ansiedad, soledad, aburrimiento, depresión,...
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Problemas o disfunciones sexuales que no se han solucionado y que conducen a que el cibersexo sea la única manera de tener una relación sexual satisfactoria.
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Baja tolerancia a la frustración.
Tratamiento de la adicción al cibersexo
Lo más difícil y, a la vez, lo más importante es tomar realmente conciencia de la existencia del problema y de las consecuencias negativas que conlleva.
Así mismo, es fundamental que la persona adicta al cibersexo indentifique, con ayuda del profesional, qué es lo que le lleva a mantener ese comportamiento y qué le reporta tanto positiva como negativamente.
De forma paralela, en la terapia se abordan tema asociados, como fomentar una buena autoestima, mejorar aspectos de la sexualidad y mejorar las relaciones y habilidades sociales.
La pareja del adicto al cibersexo
Generalmente, suele ser la pareja la que descubre la conducta adictiva al cibersexo y la que plantea la necesidad de recibir ayuda profesional, en ocasiones, bajo amenaza de separación.
Los sentimientos de la pareja del adicto al cibersexo pueden ser diversos y ambivalentes:
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Puede sentir tristeza por la pérdida de ilusión.
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Rabia.
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Sentimientos de culpa por no haber sido capaz de satisfacer a su pareja.
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Baja autoestima por creer que no es suficiente para su pareja.
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Decepción.
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Sentimientos de inferioridad.
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Soledad.
Por todo este entramado de emociones y sentimientos encontrados, es muy importante ofrecer también ayuda psicológica a la pareja de la persona adicta al cibersexo.
