¿Sufres de adicción a la comida?

¿Sufres de adicción a la comida?

Nuestra relación con la comida está cargada de profundos lazos, principalmente con nuestra madre, pero también con  la familia, el entorno, nuestra percepción, la protección, la imitación y la supervivencia.

Usamos a la comida para llenar espacios que corresponden a otros ámbitos como el mental, emocional y espiritual. Expertos sugieren silenciar ideas destructivas sobre cuánto comemos, y ocuparnos más de eso que nos ha lastimado tanto.

Una vez que aprendemos de nosotros, desde la aceptación, el entendimiento y la satisfacción real de necesidades, dejamos ir amorosamente eso que al hacer cambios en nuestras creencias y retomar nuestro papel de conductores principales de nuestra vida, ya no tiene cabida.

Comer porque estamos tristes, deprimidos o insatisfechos, nos ayuda momentáneamente, a sentirnos mejor, pero no resuelve nuestro problema real: nuestro dolor interno.

Cuando somos adictos a la comida, nos es difícil reconocerlo y generalmente lo negamos, como suele suceder con cualquier otra adicción.

No es necesario estar gordo o comer mucho para tener esta adicción.

Somos adictos a la comida si:

  • "Necesitamos" comer algo, sin tener hambre
  • Comemos cuando nos sentimos emocionalmente mal: Tristes, angustiados, estresados, deprimidos, enojados, aburridos, etc.
  • Pensamos mucho en la comida y dejamos otras actividades, por algún motivo relacionado ella
  • La usamos inconscientemente, para evadir una situación o persona, que nos hace sufrir o que no podemos manejar.

El problema se incrementa, porque cuando una parte importante de tus pensamientos y de tu tiempo, están centrados en la comida y cuando te "anestesias" con ella, para no sufrir dejas de vivir y dejas de disfrutar.

Dejas de vivir, porque pierdes un tiempo que podrías ocuparlo en hacer muchísimas cosas para mejorar tu vida.

Lo que comemos no sólo afecta a cómo nos sentimos, sino que cómo nos sentimos también afecta a nuestra manera de comer.

La vergüenza y la culpa son las emociones que pueden tener una mayor incidencia negativa en la dieta.

 A mayor prohibición de la comida, mayor riesgo de atracón.

Cuando usamos la comida para calmar nuestro estado emocional estamos alimentándonos emocionalmente.

Fuente: http://wradio.com.mx/programa/2018/09/08/en_fin/1536374574_809271.html