Cada vez más personas dedican largas horas a planear su alimentación diaria y destinan grandes sumas de dinero a la compra de alimentos orgánicos o "libres de químicos". Detrás de este comportamiento, que a simple vista puede parecer saludable, podría esconderse un trastorno alimentario conocido como ortorexia.
De acuerdo con Alma Erika García Corona, nutrióloga del Departamento de Nutrición del Hospital General de México “Eduardo Liceaga” (HGM), quienes padecen ortorexia suelen mostrar una preocupación excesiva por la calidad de los alimentos, lo que los lleva a analizar minuciosamente las etiquetas nutricionales y a evitar todo aquello que no cumpla con sus estándares de pureza o naturalidad. "Cuando consumen algún alimento que no cumple con estas características, se recriminan y se castigan haciendo ayunos prolongados o dietas muy estrictas", señaló la especialista.
García Corona explicó que esta alteración alimentaria puede presentarse en personas con comportamientos obsesivo-compulsivos. Entre los factores de riesgo se encuentran la predisposición genética, así como antecedentes de otros trastornos alimentarios como la anorexia nervosa o la bulimia.
A nivel mundial, se estima que alrededor del 28% de la población presenta algún grado de ortorexia. Sin embargo, en México, según la cantidad de pacientes atendidos en el Servicio de Nutrición del HGM, no es un padecimiento tan frecuente.
El comportamiento típico de quienes viven con este trastorno se manifiesta incluso durante actividades cotidianas como hacer las compras. En el supermercado, seleccionan cuidadosamente frutas y verduras, asegurándose de que estén libres de pesticidas y hayan sido cultivadas de forma ecológica. Esta búsqueda constante de lo "más saludable" puede generar una gran carga emocional y física para quienes lo padecen.
El tratamiento, advierte García Corona, debe ser multidisciplinario. Dado que suelen coexistir trastornos emocionales, es fundamental la intervención del área de salud mental para diseñar una estrategia terapéutica integral. La ortorexia afecta principalmente a adultos jóvenes, sin distinción entre hombres y mujeres.
Aunque comer bien es importante para la salud, cuando el deseo de alimentarse sanamente se convierte en una obsesión que afecta la vida diaria, es momento de buscar ayuda profesional.