
30 de marzo del 2022
Imagen de Chat GTP
Los hijos de padres con trastornos por consumo de sustancias constituyen una población vulnerable y frecuentemente olvidada. Se enfrentan a mayores probabilidades de sufrir problemas médicos, psicológicos, sociales y de comportamiento, además de posibles situaciones de negligencia o abuso. A menudo viven en contextos de estigmatización y silencio, ya que el miedo, la vergüenza y la falta de información impiden que las familias busquen ayuda a tiempo.
En el marco de la 65ª sesión de la Comisión de Estupefacientes, la organización Dianova impulsó un evento paralelo para visibilizar esta problemática y proponer soluciones concretas. El encuentro fue presidido por Florence Mabileau, del Grupo Pompidou, y contó con el respaldo de gobiernos y organizaciones europeas.
Entre las principales recomendaciones destacan la necesidad de implementar estrategias integradas a nivel local y nacional, mejorar la recopilación de datos, fortalecer la coordinación entre servicios y adaptar los programas de tratamiento para incluir apoyo a la crianza, guarderías y seguimiento familiar. Experiencias como la de Croacia subrayan la importancia de un enfoque individualizado que priorice el bienestar infantil sin recurrir automáticamente a la separación familiar, promoviendo en cambio la recuperación de los padres y el fortalecimiento del núcleo familiar.
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