Te hablamos de las adicciones
  • La marihuana es menos adictiva que el alcohol o la nicotina

27 de febrero del 2019

La marihuana es la droga ilegal más consumida en todo el mundo y la que más ha crecido en las últimas décadas. Para ayudar a valorar sus efectos sobre la salud, el investigador Wayne Hall, de la Universidad de Queensland, en Australia, ha realizado una revisión de los resultados de los estudios en torno al consumo de cannabis durante los últimos veinte años.
Entre los resultados de este repaso a la ciencia del cannabis, que se publica en la revista Addiction, hay alguno que puede resultar evidente. Por ejemplo, que conducir intoxicado por haber fumado marihuana dobla el riesgo de tener un accidente de tráfico. No obstante, Hall apunta que en "muchos de estos estudios una proporción sustancial de los conductores con cannabis en su sangre también tenían niveles elevados de alcohol, haciendo difícil distinguir entre los efectos de el cannabis y del alcohol en el riesgo de accidente".

Otro de los efectos negativos de la marihuana afecta a las embarazadas. Varios estudios epidemiológicos han visto una relación entre el consumo de esta sustancia y un peso reducido de los niños en el momento del nacimiento. En este mismo terreno, aunque algunos estudios habían observado anomalías en el desarrollo de niños cuyas madres tomaron cannabis durante el embarazo, estudios posteriores no han logrado establecer un vínculo sólido entre los dos hechos.

Como con cualquier droga, una de las principales preocupaciones sobre su uso es la adicción. En el caso del cannabis, se calcula que el 10% de las personas que lo consumen desarrollan dependencia. Esta cifra se incrementa a un 16,5% para quienes empiezan a tomarlo durante la adolescencia. Estos datos indican que el cannabis es menos adictivo que otras sustancias de uso frecuente, como la nicotina, que tiene una tasa de adicción del 32%, la heroína, que tiene un 23%, la cocaína, un 17% y el alcohol un 15%. A diferencia de muchas de estas drogas, el cannabis no produce sobredosis mortales.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2014/10/06/ciencia/1412618575_595889.html